El gallo que necesita volver a cantar


El contexto y la confianza puede desequilibrar la balanza en favor de un lado y de otro. En el mundo del fútbol, puede encumbrar a un futbolista o hundirlo. Hay muchos futbolistas que son muy buenos, pero por varias razones no han rendido en su club nuevo o en su selección. En muchos casos, las expectativas de un nuevo fichaje pueden ser muy altas, pero el contexto que tenga en su nuevo hábitat juega un papel importante. Por esto, hay que desgranar el por qué el gallo necesita volver a cantar y aún no puede hacerlo.

Antoine Griezmann fichó por el FC Barcelona en el verano de 2019 por una cantidad de 120 millones de euros. Su pase desde el Atlético de Madrid al FC Barcelona no estuvo exento de polémica. Un año antes, el francés grabó aquel famoso documental en el que finalizaba diciendo: “Que me quiero quedar, tío”. Los colchoneros respiraban aliviados. Los culés maldecían. Meses después la película cambió y Griezmann acabaría fichando por el FC Barcelona. Pero aquí hemos venido a hablar de otra cosa.

Antoine Griezmann llegó al Camp Nou con la misión de llenar el vacío que había dejado Neymar. El francés sería la pata que le faltaba al tridente que formaría junto a Luís Suárez y Leo Messi. Su primera temporada fue bastante complicada al ser incapaz de adaptarse al juego del FC Barcelona y entenderse con Leo Messi. El francés jugó la mayor parte de su primera temporada en el sector izquierdo, una posición en la que no jugaba desde su etapa en la Real Sociedad.



Su radio de acción en su primera temporada en el FC Barcelona en Liga (Fuente: Sofascore)

Antoine Griezmann, como cualquier jugador, ha ido evolucionando en su juego. Ya no es aquel chico que salió del equipo donostiarra. Su evolución comienza en el Atlético de Madrid, para llegar a su cúspide en la temporada 15-16, donde anotó 32 goles entre todas las competiciones en 54 partidos. El francés encajó a la perfección en el sistema de 4-4-2 de Diego Pablo Simeone, jugando en la posición de segundo punta, siempre acompañado de un “9”. En esta posición, Griezmann tenía más libertad de acción y se convertía en un jugador más total. Simeone le daba las llaves del equipo para que apareciera en cualquier zona del campo para ser determinante, como está haciendo en la actual temporada con Joao Félix. Una de las claves puede ser que siempre estaba acompañado de un “9”, ya fuera Diego Costa, Mario Mandzukic, Fernando Torres o Kevin Gameiro.

Su radio de acción en la temporada 15-16 en Liga (Fuente: Sofascore)

Su rendimiento en la selección francesa también ha sido óptimo. Fue uno de los mejores jugadores de la selección francesa en el Mundial de Rusia de 2018. La mayor parte del torneo, Didier Deschamps se decantó por un 4-2-3-1, en el que Griezmann actuaba de mediapunta detrás de Olivier Giroud. Griezmann acabó el torneo con 4 goles y 2 asistencias en 7 partidos disputados. El jugador del FC Barcelona finalizó el torneo con el Balón de Bronce y la Bota de Plata del torneo.

Griezmann fue uno de los mejores jugadores del Mundial de Rusia de 2018 (Fuente: Revista Panenka)

Todos estos datos nos traen a la temporada 2020-2021, segunda temporada en el FC Barcelona. El FC Barcelona está viviendo una situación convulsa. El desastre de gestión de la era Bartomeu, los problemas del equipo para reencontrarse con su característica forma de jugar, el gasto en fichajes que han dejado al club en la ruina y el famoso burofax de Leo Messi, han dejado al club catalán en una crisis tanto institucional como deportiva. Entre todo esto, se inicia la actual temporada con nuevo entrenador, Ronald Koeman, el defensa holandés que jugó en el FC Barcelona y marcó el gol que llevó la primera Copa de Europa a la Ciudad Condal.

El principal objetivo del entrenador holandés era renovar el vestuario. Tras la debacle en Lisboa ante el Bayern de Múnich (8-2), se notaba que muchos jugadores habían cumplido su ciclo. Jugadores como Iván Rakitic, Arturo Vidal o Luís Suárez. Con todo esto, en el FC Barcelona se veían cambios con la integración de jugadores como Ansu Fati, Pedri o Trincao. Pero el principal cambio de Koeman ha sido en el aspecto táctico, introduciendo el 4-2-3-1 por el característico 4-3-3 con el que ha jugado el FC Barcelona durante muchos años. Este nuevo sistema pretende maximizar las prestaciones de Frenkie De Jong, recuperar a Philippe Coutinho, a Griezmann y a Ousmane Dembélé.

El día de presentación de Ronald Koeman, el entrenador holandés arrojó la clave de la situación de Griezmann: “Con todo el respeto, Griezmann no es un extremo. Necesita jugar donde ha jugado toda su vida, con todas sus cualidades”. Koeman le lanzaba un capote así al francés, pero la temporada no está siendo buena, ni de él ni del equipo. El foco vamos a ponerlo en dos partidos de esta temporada para ver que hay otro problema más allá de la posición. Uno de Champions League y otro de la Liga.

El partido de Champions League corresponde al 28 de octubre de 2020. Jornada 3 del Grupo G en Turín. El FC Barcelona encaraba el duelo clave de su grupo frente a la Juventus. El equipo italiano se presentaba con muchas bajas al partido. Podríamos decir que este partido ha sido el que mejor ha jugado el FC Barcelona en toda la temporada, con la sensación de que podría haber habido mayor diferencia en el marcador (0-2). Griezmann tuvo muy buenos minutos con 2 balones al palo y un pase a Messi que no logró anotar el argentino.

El partido de Liga corresponde al 7 de noviembre de 2020. El FC Barcelona se enfrentaba al Real Betis. Messi iniciaba el partido desde el banquillo. Era el momento de Griezmann. El francés hizo una muy buena primera parte, sabiendo que hacer en todo momento con el balón, bajando a recibir, siempre tomando las mejores decisiones y asistiendo en el gol de Dembélé. El problema de este partido fue que el francés tuvo tres ocasiones algo claras para anotar, pero para rematar todo llegaba el fallo en el penalti. La confianza del “7” del FC Barcelona se estaba dilapidando. La segunda parte empezó con la entrada de Leo Messi al campo. Minuto 49 de partido, Jordi Alba pone un centro raso que se dirige a Messi, el argentino arrastra a su marcaje y al portero e inteligentemente deja pasar el balón para que Antoine anote su gol. El balón por fin le entraba a Griezmann, aunque fuera simplemente empujar el balón al fondo de la red.

Griezmann necesita reencontrarse lo antes posible (Fuente: El Confidencial)

El contexto y la confianza juegan un papel muy importante en la situación de cualquier futbolista. La confianza de Griezmann se está sepultando a cada situación que el balón no entra. El tiempo se acaba en un equipo que anhela levantarse en competición europea. Es el momento en el que el francés tiene que demostrar fortaleza mental y encontrar su mejor versión, por el bien del FC Barcelona y por el de Leo Messi, porque puede y debe ser su mejor socio y escudero dentro del campo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Otro día más en la oficina. Jornada 14

Otro día más en la oficina: Jornada 10 Premier League

El “10”, la joya de la corona