La luz que se va apagando
Corría el año 2011, Manuel Pellegrini logró salvar al Málaga CF de la quema del descenso. En el verano de 2011 llegó la gran inversión del jeque Al Thani a la Costa del Sol. El jeque se gastó 59 millones de euros en aquel verano que parecía toda una declaración de intenciones. Llegaron jugadores como Joaquín, Van Nistelrooy, Toulalán, Monreal o como gran aliciente, Santi Cazorla. Entre este grupo de fichajes llegó un chico de 19 años que procedía del Valencia CF por una cantidad de 6 millones de euros. Francisco Román Alarcón Suárez, o mejor conocido como Isco, llegaba como un tapado, pero con la carta de presentación de jugar 18 partidos y anotar 15 goles en Tercera División con el Valencia Mestalla, pero su gran momento llegó el 11 de noviembre de 2010, en partido de Copa del Rey, Unai Emery le haría debutar con el primer equipo con la edad de 18 años. Isco contestó a la titularidad en ese partido con dos goles. Esa temporada también debutaría en Primera División y en Champions League, llegando a jugar 7 partidos con el primer equipo en esa temporada.
Su primera temporada en el Málaga CF se desarrollaría a la sombra de Santi Cazorla, que era el líder de aquel Málaga. Isco jugó 32 partidos de Liga, en los que anotaría 5 goles y 5 asistencias, con 2515 minutos disputados. Isco solía jugar en la posición del mediapunta, salvo algunos partidos que jugaba tirado a la banda izquierda. Aquel Málaga se lograría clasificar para la Champions League en la última jornada. El Málaga o el Atlético de Madrid. Uno se clasificaría para la próxima temporada. Al Málaga le bastaba con ganar en la Rosaleda al Sporting de Gijón. El Málaga lograría vencer gracias a un gol de Salomón Rondón a pase de Cazorla. Isco arrancaría aquel partido de mediapunta por delante del doble pivote formado por Cazorla y Camacho, pero desgraciadamente Isco acabaría siendo expulsado por doble amarilla.
Para la temporada 2012-2013, el Málaga perdería a tres de sus piezas clave: Santi Cazorla, Nacho Monreal (se marchó en invierno) y Salomón Rondón. Aquel Málaga se reforzaría con jugadores que a la postre dieron un buen rendimiento o fueron directamente claves para el buen desarrollo de aquella temporada. Las llegadas de Manuel Iturra, Javier Saviola y Roque Santa Cruz en verano y la de Antunes en invierno, fueron claves para el equipo dirigido por Manuel Pellegrini. Aquella temporada sería el trampolín para Isco. Ya sin Cazorla en el equipo, el malagueño tomó las riendas del equipo y lo hizo suyo. Aquel Isco desprendía alegría sobre el campo con su regate en las distancias cortas, su golpeo en la frontal del área y su talento. La luz brilló esa temporada como nunca. Su puesta en escena en la fase de grupos de la Champions League no pudo ser mejor. El Málaga arrancaba su sueño europeo frente al Zenit de Hulk, aquel jugador brasileño que se caracterizaba por su potencia en el disparo y su potencia física. Minuto 3, Isco llegaba desde el sector izquierdo regateando con el balón, se perfiló y disparo colocado al palo, donde nunca llega el portero. Gol. Tres minutos le bastaron para poner en pie a La Rosaleda. Le quedaba otra pincelada a su actuación. Minuto 76, Joaquín conducía por el sector izquierdo y asiste a Isco que golpea con la derecha desde la frontal para poner el tercero del equipo de la Costa del Sol. Dos goles. El chico de Arroyo de la Miel había llegado.
La temporada fue muy buena para el malagueño. En Liga anotó 9 goles en 37 partidos con el Málaga terminando la temporada en sexta posición. La mayor sorpresa y a la vez decepción llegó en Champions League. El equipo de Manuel Pellegrini pasó de fase de grupos y le tocaría enfrentarse al Porto, entre los que se encontraban jugadores como James Rodríguez, Joao Moutinho, Alex Sandro o Fernando Reges. Los portugueses se llevaron el primer envite en Do Dragao con un gol de Joao Moutinho. Al Málaga le tocaba remontar en la Rosaleda. El estadio blanquiazul se llenaría para la gran batalla. Isco empataría la eliminatoria en el minuto 43 con un gol desde fuera del área desde el sector derecho que pasó por encima del portero. La eliminatoria empezaba de nuevo. El Málaga creó mucho peligro por el sector derecho, por donde llegarían ambos goles. En el minuto 77, Isco lanzaría el córner que acabaría por rematar Roque Santa Cruz. 2-0. El Málaga se metía en cuartos de final de Champions League. Isco estaba escribiendo su nombre en letras de oro en la historia del club de la Costa del Sol.
Al Málaga le tocaría enfrentarse al Borussia Dortmund de Jürgen Klopp, que a la postre serían finalistas de aquella edición de Champions League. Primer partido en la Rosaleda y empate a 0. El Málaga aguantó ante las embestidas de los Mario Götze, Marco Reus o Robert Lewandowski. Tocaba ir al Signal Iduna Park. Al Málaga le tocaba hacer frente al “muro amarillo” (en referencia a la famosa afición del equipo alemán). El Málaga comenzaría ganando con gol de Joaquín en el que Isco aparecería para asistir al actual jugador del Real Betis. Lewandowski igualaría el partido. En el 82, Eliseu ponía el 1-2 y el Málaga creía. El dolor llegó en el descuento. El Borussia Dortmund marcaría en el 91 y en el 93, firmando la remontada alemana. 3-2, con gol bastante polémico para sentenciar la eliminatoria. Aquel Málaga luchó con honor y se marchó de la competición europeo por un suspiro. Nuestro protagonista acabaría esa Champions con 3 goles y 4 asistencias en 8 partidos. Grandísima temporada donde aún faltaba por llegar lo mejor. En diciembre de esa misma temporada, Isco recibiría el Golden Boy, premio entregado por la revista italiana Tuttosport que premia al mejor jugador menor de 21 años de Europa.

El verano de 2013 se disputaría el Europeo Sub 21 en Israel. España asistía a aquel torneo con una de las mejores generaciones de futbolistas de los últimos años. Jugadores de la talla de David De Gea, Thiago Alcántara, Koke o Isco, se daban cita en aquel torneo. Aquella selección ganaría aquel torneo con un Isco y Thiago estelares. Isco acabaría el torneo con 3 goles. El malagueño anotaría 2 de sus 3 goles en semifinales ante Noruega y en la final ante Italia. Isco jugaría la mayoría de aquel torneo tirado a la banda izquierda en el sistema de 4-3-3 de Julen Lopetegui.

El rendimiento de Isco en el europeo Sub 21 fue la guinda para que los grandes de Europa se fijaran en él. Finalmente, el Real Madrid pagaría 30 millones de euros al Málaga por el traspaso de Isco. Isco llegaba a un Real Madrid que iniciaba una nueva etapa con Carlo Ancelotti en el banquillo. Mesut Özil, que jugaba en la posición de Isco, se marcharía al Arsenal tras varios años de luces y sombras en su rendimiento. También sería el verano en el que llegaría Gareth Bale por un precio récord (101 millones de euros). Aquel Real Madrid de Carlo Ancelotti solía jugar en un 4-2-3-1 con Isco en la mediapunta, salvo en algunas partidos con en 4-3-3 donde Isco solía entrar por la banda izquierda a pierna cambiada. Aquel Real Madrid lograría ganar la Copa del Rey y la ansiada décima Champions League. Ancelotti le daría total confianza a Isco esa temporada.
Después de esa temporada empezaría la inestabilidad en el banquillo. Carlo Ancelotti sería despedido al finalizar la temporada 2014-2015. El nuevo entrenador sería Rafa Benítez, pero el que fuera entrenador del Liverpool sería despedido en enero. La estabilidad llegaría con la contratación de Zinedine Zidane. En esa primera vez de Zidane al cargo del Real Madrid, Isco jugaría la mayoría de los partidos, pero no se terminaban de asentar en la alineación titular o por lo menos, jugar los 90 minutos de los partidos. Esa temporada, el Real Madrid volvería a ganar la Champions League. Otra vez frente al Atlético de Madrid. Isco entraría en el minuto 72 y tuvo un buen rendimiento en el partido que acabó en los penaltis, donde el Real Madrid ganaría gracias al fallo de Juanfran.
La temporada 2016-2017 puede ser la temporada donde más ha brillado Isco en su estancia en el Real Madrid. 10 goles y 8 asistencias en Liga. Zidane le dio la confianza necesaria a Isco, y éste se la devolvió con creces. Uno de los factores clave que fue utilizado en la final de la Champions League de ese año fue el cambio de dibujo por Zidane. El Real Madrid pasó del 4-3-3 al 4-4-2 en rombo. Zidane sacrificaba a Gareth Bale para introducir un cuarto centrocampista en el equipo. El equipo formaba con Casemiro en el pívote, Modric y Kroos de interiores, Isco en la mediapunta y Cristiano Ronaldo y Benzema como doble punta de ataque. Con este formato, el equipo blanco tenía más control del balón y dominio del juego. En la final contra la Juventus de Turín se mostró. El Real Madrid arrolló y se llevó la segunda Copa de Europa seguida.
La temporada 2017-2018 volvería a llegar otra victoria en Champions más la victoria en Liga. El Real Madrid ganaba el doblete en otra buena campaña de Isco. En esta temporada, Isco jugaría más de interior que de mediapunta. El final de esta temporada simbolizaría el principio del apagón progresivo de la luz.
En el verano de 2018, Zidane anunciaba su dimisión del Real Madrid sorprendiendo a todo el mundo. El encargado para sustituirle en el cargo fue Julen Lopetegui. El ex entrenador de la selección española no duró mucho en el cargo debido a los malos resultados del equipo en Liga. El encargado de sustituirle fue Santiago Solari. La llegada de Solari al banquillo supuso el apagón definitivo de Isco en el Real Madrid. El que fuera jugador del Real Madrid mandó al ostracismo al malagueño junto a Marcelo. Era el remate que provocó que la luz del malagueño se fuera apagando cada vez más rápido, porque había sido algo gradual, pero esto ya provocó el desastre. Solari tampoco duró mucho en el cargo y volvió Zidane. 3 entrenadores en una temporada.
Con Zidane se confiaba en recuperar a Isco, pero nada más alejado de la realidad pudo ser eso. Isco ha ido bajando su rendimiento cada vez más hasta llegar al límite de no jugar ningún partido de titular.

Hace unos días saltaba la noticia, Isco había pedido marcharse del Real Madrid. Era una decisión que da la sensación de que llega tarde. Todo se ha ido cociendo durante los últimos años. En los otros años sonaron la Juventus y el Manchester City. Desde mi punto de vista, ojalá haberlo visto jugar en un equipo dirigido por Pep Guardiola, porque hoy por hoy no tiene pinta de que vaya a pasar, aunque nunca se diga nunca. El interés de esos equipos parece haberse desvanecido por su pobre rendimiento. Han saltado a la palestra los nombres de Sevilla, Everton y Arsenal. El nombre del Sevilla parece ser el menos probable ya que el representante de Isco dijo hace unos días en el “El Larguero” que “quiere probar en otra liga”. Otro problema es su ficha. El jugador malagueño percibe 10 millones de euros, sumándole lo que pueda pedir el Real Madrid por el traspaso, ya que hace unos años la petición estaba en torno a los 60-70 millones de euros. Su contrato finaliza en el verano de 2022.
Isco tiene aún 28 años. Tiene tiempo para revertir su situación en el mundo del fútbol ya que no ha llegado aún a la treintena, pero ese tiempo a cada momento que pasa en Madrid se va acabando. Esa luz que brilló en 2013 se está apagando y nadie lo está intentando evitar, ni el propio Isco. Salir en invierno a otro equipo es el objetivo. Ha sonado el Everton porque volvería con Ancelotti y fue uno de los entrenadores que más confió en él, aunque el entrenador italiano se ha encargado de desmentir los rumores. En el caso de ir al Everton se encontraría con un caso parecido al suyo en su momento, el de James Rodríguez. Nadie sabe lo que pasará finalmente con Isco, pero aquella alegría que desprendía en Málaga se ha convertido en apatía y desmotivación y hay una cosa clara, hay que evitar que esa luz se apague para siempre porque esa luz fue muy brillante y no se puede dejar que se apague.
Manuel Pellegrini es un gran entrenador. En mi opinión muy subestimado.
ResponderEliminarManuel Pellegrini (técnico del Betis) "El Barcelona se complica en cualquier momento por la calidad de sus jugadores y por Messi, que siempre marca la diferencia".